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Por:
Lic.
Ariel Minici, Lic.
José Dahab y Lic. Carmela Rivadeneira
A diferencia
de las primeras décadas del siglo XX, asistimos hoy
a una tendencia hacia la especialización de los tratamientos
psicológicos enfocados a trastornos concretos. Las
grandes escuelas psicológicas como la Gestalt, el Psicoanálisis
o el Existencialismo, propuestas como abordajes explicativos
globales del psiquismo, se ponen en tela de juicio a partir
del desarrollo de tratamientos específicos en función
de cada desorden en particular. Desde esta perspectiva, las
grandes teorías psicológicas ya no deberían
aplicarse como formas de psicoterapias globales “todo-terreno”
pues, las investigaciones sobre eficacia apoyan el uso de
técnicas puntuales para problemas determinados.
Diversos
autores han señalado la enorme cantidad de tipos de
psicoterapias existentes. Por ejemplo, en 1980 Henrik identificó
más de 250 tipos de psicoterapia; en 1986 tanto Karasu
como Kazdin citan aproximadamente 400 modalidades. Lamentablemente,
la eficacia de la mayoría de estas terapias no se ha
testeado en ensayos científicos controlados.
Los
estudios de eficacia procuran discernir el potencial terapéutico
de técnicas particulares para problemas determinados.
Así, por ejemplo, la desensibilización sistemática
se revela como el tratamiento más efectivo para las
fobias específicas; la exposición y prevención
de la respuesta es la técnica terapéutica con
mayor apoyo empírico para el trastorno obsesivo compulsivo.
Vale decir, el debate actual no gira ya en torno a qué
orientación teórica tiene la razón, sino
cuál tratamiento puntual recibe mayor aval empírico
para cierto trastorno. Se trata de una tendencia análoga
a la de la medicina, en la que existen técnicas puntuales
y diferenciales para diversas patologías.
En
vista de que la Terapia Cognitivo Conductual se nutre de la
investigación científica, también se
acompasa al ritmo de los estudios comparativos sobre eficacia.
Actualmente, queda claro que ninguna corriente en psicología
en su totalidad puede aplicarse de modo global, para solucionar
todos los problemas de todos los pacientes. El avance de la
psicología como ciencia desde 1950 hasta la fecha ha
propiciado el desarrollo de tratamientos efectivos, breves
y específicos.
-
Diferencia entre Escuela de Psicoterapia y Tratamiento Psicológico
Frecuentemente, los psicólogos aplican el procedimiento
terapéutico global que surge de la corriente psicológica
a la que adhieren. De modo amplio, emplean el mismo modelo
para los diversos trastornos, ya se trate de los desórdenes
psicológicos menores como problemas de ansiedad, depresión,
disfunciones sexuales o de cuadros psicopatológicos
más complejos, como los de la personalidad o incluso,
las psicosis. Todos los pacientes se abordan desde la misma
perspectiva, independientemente de los estudios que identifican
cuáles son los procedimientos más exitosos.
En el presente articulo, usamos la expresión “psicoterapia
global” para referirnos a una tal modalidad de intervención,
más basada en escuelas o corrientes amplias, por oposición
a “tratamientos psicológicos específicos”
para trastornos determinados.
Seguramente,
el presente debate conlleva una arista crítica desde
un punto de vista ético. La adherencia del psicólogo
a un marco teórico particular debería constituir
un tema de su esfera personal, de sus creencias y filosofía
de vida. No obstante, sí resulta cuestionable que a
raíz de una posición teórica cualquiera,
desestime el uso de métodos demostrados eficaces, especialmente
cuando se halla frente a un paciente que desea dejar de sufrir.
Definitivamente, los pacientes no suelen preocuparse demasiado
por el debate entre escuelas psicológicas; por el contrario,
lo que piden es curarse.
El
máximo grado de conflicto surge con las escuelas psicológicas
que persisten en aplicar una teoría o enfoque general
para todos los trastornos psicológicos pero que además,
no se hallan abiertas a los estudios de validación
científica de sus procedimientos. Por supuesto, y contrariamente
a un enfoque de teorías generales, la Terapia Cognitivo
Conductual compatibiliza completamente con las nociones de
los tratamientos específicos. En virtud de su compromiso
con la psicología científica y experimental,
los procedimientos se contrastan en investigaciones empíricas
controladas. Más aún, esta tendencia ya ha alcanzado
una expresión formal en las “guías de
tratamientos psicológicos eficaces”. Ellas constituyen
largos listados que resumen los procedimientos que se han
evidenciado eficaces para los distintos desórdenes.
Presentamos a continuación, sólo con fines ilustrativos,
un pequeño extracto de las mismas.
| TRASTORNO/DIAGNOSTICO |
TRATAMIENTO
PSICOLOGICO EFICAZ |
| Trastorno
obsesivo – compulsivo |
Exposición
con prevención de la respuesta |
| Fobias
especificas |
Desensibilización
Sistemática |
| Agorafobia |
Exposición
in vivo |
| Fobia
social |
Entrenamiento
en habilidades sociales + terapia de exposición |
| Depresión |
Modificación
de triada cognitiva y supuestos depresógenos |
| Trastorno
de angustia (pánico) |
Técnicas
cognitivas: análisis de evidencia, decatastrofización.
+ Terapia del control del Pánico |
| Consumo
de cocaína |
Programa
de reforzamiento comunitario |
| Esquizofrenia |
Entrenamiento
en habilidades sociales |
| Eyaculación
precoz |
Compresión
basilar |
CARACTERISTICAS
DE LOS TRATAMIENTOS PSICOLOGICOS ESPECIFICOS
A
continuación, describiremos brevemente algunas diferencias
críticas entre los dos enfoques terapéuticos
planteados. Como se prevé con facilidad, la Terapia
Cognitivo Conductual se asimila a una terapia psicológica
específica y no a una psicoterapia global.
-
Intervenciones especificas con objetivos precisos y mensurables
Este punto conduce inexorablemente a la necesidad de precisión
diagnostica y una adecuada evaluación conductual de
la problemática del paciente. En lugar de utilizar
categorías diagnósticas globales como “Neurosis”,
se apuntaría a una delimitación más exacta
como “Trastorno de angustia sin agorafobia”. La
selección de técnicas se hallaría luego
sujeta al diagnóstico y al comportamiento-problema
del paciente y guiada por los objetivos concretos que se persiguen.
Así, por ejemplo, para un paciente con fobia social
a quien se le aplica entrenamiento en habilidades sociales,
la meta será “iniciar conversaciones en reuniones
con personas desconocidas”. A los fines de conducir
tal tratamiento, el psicólogo deberá respetar
determinadas fases, verificando la consecución del
objetivo formulado, el cual a su vez, habrá de poder
cuantificarse. Es decir, el psicólogo no se basa únicamente
en el informe verbal y subjetivo del paciente; contrariamente,
las mejoras tienen que reflejarse en cambios concretos, en
conductas. Alcanzado el objetivo, concluye el tratamiento.
En
la psicoterapia global, normalmente transcurren meses e incluso
años sin que se formulen de modo explícito objetivos.
La dirección del abordaje apunta a horizontes amplios
tales como “autoconocimiento personal”, “sentirse
mejor”, “sentir alivio”, “aceptarse”,
“develar conflictos intrapsíquicos” o “descubrir
aspectos de mi personalidad”; todos estos, términos
vagos e imprecisos, independientemente de la teoría
en la cual se alberguen.
Naturalmente,
la Terapia Cognitivo Conductual se caracteriza por expresar
las metas de modo claro y preciso. El tratamiento escogido
intenta no sólo que el paciente se sienta aliviado,
sino que piense y se comporte más saludablemente.
-
Tratamiento Manualizado
El tratamiento psicológico consta de pasos definidos
que el terapeuta debe conocer y respetar. Por ejemplo, la
desensibilización sistemática se compone de
los siguientes: 1. psicoeducación, 2. entrenamiento
en relajación muscular profunda, 3. construcción
de jerarquías de estímulos y 4. aplicación
de los estímulos en imaginación. Además,
cada uno de estos pasos se desgrana en otras actividades puntuales
que el terapeuta enseña al paciente.
En
la psicoterapia global, la intervención del terapeuta
es generalmente más “libre”, dependiendo
el curso de la sesión de lo que surge en el discurso
del paciente.
En
la Terapia Cognitivo Conductual, los tratamientos se encuentran
manualizados, vale decir, se ajustan a un protocolo de procedimientos
previamente establecido y validado en ensayos experimentales.
De esta manera, sus pasos son precisos y focalizados; diferenciándose
de los abordajes que semana tras semana varían en función
de lo que el paciente relate.
-
Tratamiento planificado:
La terapia psicológica específica se distingue
por la planificación que el terapeuta efectúa
entre sesiones. Opuestamente, la psicoterapia global se caracteriza
más por la elección de una intervención
en el mismo momento de la consulta y en estrecha conexión
con lo que el paciente espontáneamente plantee.
En
Terapia Cognitivo Conductual, el psicólogo intenta
prever qué intervenciones realizará en las sucesivas
sesiones. Se pretende que las terapias no giren en torno a
relatos libres del paciente e intervenciones espontáneas
del terapeuta sino que se ordenen de acuerdo al plan de objetivos
previamente consensuado. En caso que el paciente desee modificar
tal plan, el psicólogo deberá reajustar el diseño
de tratamiento a las nuevas metas. La planificación
evitará que el psicólogo vaya “probando
e improvisando” técnicas sin una pormenorizada
evaluación previa del trastorno en cuestión.
-
Instrucciones puntuales y asignación de tareas
El tratamiento psicológico focalizado incluye instrucciones
y tareas puntuales. A los fines de potenciar la eficacia del
tratamiento, se le solicita al paciente que ejecute actividades
entre sesiones. Por ejemplo, a un paciente con disfunción
eréctil se le indica expresamente que evite la penetración
durante cierta cantidad de días y que sólo se
concentre en el contacto físico con su pareja y en
la estimulación mutua durante la relación sexual.
Tal instrucción se basa en la terapia sexual diseñada
por Masters y Johnson para revertir la falta de erección.
La técnica tiene pasos claramente detallados y figura
en las guías de tratamientos eficaces de las disfunciones
sexuales.
En
la psicoterapia global, las intervenciones suelen consistir
en comentarios verbales limitados al contexto de la sesión.
En efecto, en la mayoría de los casos se carece de
criterios a partir de los cuales indicar al paciente qué
hacer a los fines de solucionar problemas concretos.
En la Terapia Cognitivo Conductual, la asignación de
tareas constituye un ingrediente tan esencial que debemos
revisar los ejercicios asignados consulta tras consulta. Ello
no sólo aporta eficacia a las intervenciones sino que
además, nos permite un seguimiento de la evolución
del paciente entre sesiones.
-
Delimitación de la duración
El tratamiento psicológico, a diferencia de la psicoterapia
global, posee un tiempo estimativo de duración. Por
ejemplo, el entrenamiento en relajación muscular profunda
consta de 4 ó 5 sesiones; la terapia cognitiva, entre
15 y 20. Los manuales especifican no sólo la cantidad
de encuentros aconsejados y la duración de los mismos,
sino también las actividades a llevar a cabo en cada
uno de ello. Una tal manualización evita dispersiones
innecesarias, no focalizadas en los objetivos terapéuticos.
En
suma, la Terapia Cognitivo Conductual se inclina por tratamientos
psicológicos puntuales más que por la implementación
de modelos globales de psicoterapia. En la siguiente tabla,
resumimos las diferencias más críticas entre
los tratamientos psicológicos específicos y
la psicoterapia global.
| |
PSICOTERAPIA
GLOBAL, NO DIRECTIVA |
TRATAMIENTO
PSICOLOGICO PUNTUAL, FOCALIZADO |
| ESTUDIOS
DE EFICACIA |
-
Menor eficacia demostrada. |
-
Mayor eficacia demostrada. |
| ESPECIFICIDAD |
-
Orientada a múltiples trastornos. |
-Orientado
a trastornos especificados. |
| OBJETIVOS
y EVALUACION |
-
Generalmente globales: no operacionalizados explícitamente.
- No habitúa medir los cambios. - Poca importancia a categorías
diagnósticas precisas. |
-Concretos:
expresamente operacionalizados. El cambio debe ser observable
y mensurable. - Importancia de categorías diagnosticas
precisas. |
| PASOS
DE LA APLICACIÓN |
-
Frecuentemente amplios y “espontáneos”. |
-
Manualizado, con pasos puntuales y precisos. |
| PLANIFICACION |
-
Menos frecuente. Escasa. |
-
Previa y necesaria para la aplicación de la técnica. |
| DURACION |
-
Sin duración estimada; habitualmente, años. |
-
Cantidad de sesiones estimadas previamente. |
| MODELOS
TEORICOS - DISCIPLINAS EN LAS QUE SE BASA LA INTERVENCION
TERAPEUTICA |
-
Psicoanálisis freudo-lacaniano.
- Psicoanálisis kleiniano.
- Psicología social no experimental (psicodrama, terapias
grupales dinámicas)
- Existencialismo.
- Estructuralismo.
> En general, corrientes que no se apuntalan
en investigaciones científicas de eficacia. |
Predominantemente:
- Cognitivismo.
- Conductismo.
- Neurociencias - Psicobiología.
- Psicología experimental.
- Psicología Social experimental.
> En general, corrientes con apertura a la
investigación científica. (terapia sistémica, constructivismo,
terapia interpersonal, psicología gestáltica) |
Es
de esperar que en el futuro los tratamientos específicos
tengan prioridad sobre los enfoques globales. En palabras
breves y concretas, sería conveniente que la elección
de determinado procedimiento terapéutico se realice
no en función del marco teórico que cobija al
psicólogo de turno, sino a partir de los estudios de
eficacia terapéutica. Las discusiones teóricas
entre corrientes no deberían cobrar un tal protagonismo
que impidan la aplicación de tratamientos eficaces.
El “ocaso de las escuelas de psicoterapia” daría
lugar definitivo a la unificación de la psicología
clínica bajo el ala del método científico.
Bibliografía:
>
Mustaca, A. (2000): El ocaso de las escuelas de psicoterapia.
>
Gavino, A. (2004): Tratamientos psicológicos y trastornos
clínicos.
>
Alvarez y cols. (2003): Guía de tratamientos eficaces:
Vol 1.
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