|
Es
una técnica en la cual un comportamiento aumenta su
probabilidad de ocurrencia a raíz de un suceso que
le sigue y que es valorado positivamente por la persona. Muchas
conductas se mantienen porque conducen a resultados positivos.
Por ejemplo, una persona continúa trabajando en una
empresa, pues cobra un salario. El sueldo que cobra el trabajador
es lo que REFUERZA la conducta de trabajar.
El terapeuta puede reforzar comportamientos
específicos del paciente para que este los realice
con más frecuencia. Si el paciente realiza adecuadamente
una tarea que le asignó el terapeuta, éste puede
reforzar al paciente señalando en forma específica
los aspectos positivos que el paciente ha alcanzado en la
actividad.
Ejemplo
Trastornos
de la alimentación
Una mujer se hallaba hospitalizada en peligro de morir de
hambre porque había dejado de comer
1)
Inicialmente, era reforzada por medio de la conversación
con el terapeuta cada vez que levantaba el tenedor para comer.
2)
Luego, se le reforzaba cuando se llevaba la comida a la boca,
masticaba y tragaba. Cuando no comía el terapeuta la
dejaba sola hasta la comida siguiente.
3)
Transcurridas unas semanas era el aumento de peso más
que el acto de comer en sí mismo lo que se reforzaba.
Al empezar a aumentar de peso (desde 27 kg.), el refuerzo
utilizado consistía en poder conversar con otro paciente
que la acompañaba a la hora de comer; también
se le reforzaba con paseos y otras actividades que a ella
le agradaban.
4)
Una vez dada de alta del hospital, los terapeutas dieron instrucciones
a los familiares de la paciente acerca de cómo reforzar
su conducta. Dos años y medio, luego del alta, seguía
manteniendo su peso adecuado. (Bachrach, Erwin y Mohr, 1965).
|